Qué hacer cuando aparece un grupo de abejas en la casa, un árbol o la calle. Cinco pasos, lo que nunca debe hacerse y una responsabilidad que casi nadie sabe que es suya.
Es la pregunta que casi nadie hace, y Bogotá tiene una respuesta que pocas ciudades tienen. Cuando hay enjambres o colonias grandes interviene el grupo BRAE del Cuerpo Oficial de Bomberos, que hace la recolección. Lo rescatado no va directamente a un apicultor: pasa por la Clínica de Rehabilitación Abejas de Bogotá, del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal en articulación con la Universidad Antonio Nariño.
Allí un equipo de médicos veterinarios, biólogos y zootecnistas atiende, valora y rehabilita la colonia durante cerca de un mes. Solo después se entrega en adopción a la red de apicultores, con visita de seguimiento entre sesenta y ciento veinte días. Los adoptantes están principalmente en Usme y Sumapaz, con énfasis en mujeres lideresas rurales.
El Instituto reporta recibir entre tres y cuatro panales por semana para rehabilitación.
Búsqueda y Rescate de Animales en Emergencias. Es el grupo especializado del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá que atiende los incidentes con animales, creado por resolución de la entidad en 2017.
Por qué se creó. Su propio manual lo cuenta: al aumentar los servicios por animales y los incidentes con abejas, se constató que el personal «no tenía el conocimiento ni la técnica adecuada para la atención de dichos servicios, viéndose en muchas ocasiones involucrados en accidentes laborales». De ahí la decisión de formar un grupo especializado. Es uno de los pocos casos documentados en el país en que la accidentalidad se convirtió en una unidad nueva y, después, en un manual de 116 páginas.
| Cuándo entra | La estación más cercana atiende el reconocimiento y los casos simples. El BRAE se activa ante colonia establecida, gran tamaño, altura o complejidad estructural |
| Con qué llega | Máquina de rescate y camioneta con unidades adicionales. Equipo de protección completo, ahumador con combustible orgánico, portanúcleos ventilados y herramienta de acceso |
| Cómo localiza la colonia | A la vista por el flujo de entrada; con fonendoscopio; al tacto, porque la colonia mantiene entre 34 y 38 grados y calienta la pared; y con cámara térmica |
| Cuánto tarda | Una extracción de colonia establecida puede ocupar un periodo operacional de cuatro horas |
Qué no cubre. El BRAE atiende animales en emergencia, no solo abejas. Y su procedimiento termina en la entrega: lo que ocurre después —rehabilitación en la Clínica de Abejas, adopción y seguimiento— corresponde al Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, y no está descrito en los documentos de bomberos.
Es lo que dice la comunicación pública de la entidad, y es coherente con lo que muestra el circuito distrital: extracción, entrega a apicultor, rehabilitación y seguimiento. La orientación institucional es de conservación, no de exterminio.
Dicho eso, conviene no afirmarlo como absoluto. El manual técnico contempla un método de reducción de población para casos de acceso difícil, y prescribe la aplicación de un repelente en la fase de cierre. Y —esto es lo relevante— ningún documento examinado establece criterio escrito para decidir la destrucción de una colonia, ni deja registro de esa decisión.
Por eso el estudio no afirma que se extermine ni que no se extermine: afirma que esa decisión no está reglada ni es auditable, y que ese es uno de los vacíos que la mesa debería resolver. En comunicación con la ciudadanía puede decirse con seguridad que la ruta prevista es la reubicación.
Hay una situación distinta de la del enjambre que estorba, y que se confunde con ella: abejas que están siendo dañadas. No es una emergencia de rescate y no corresponde a la línea 123, que moviliza una unidad de bomberos.
Un enjambre o una colonia representan riesgo para personas: están en una vivienda, un colegio, un parque concurrido o una vía.
Moviliza unidad de bomberos. Si no hay riesgo inmediato, la línea 195 es el canal adecuado.
Fumigación con agrotóxicos, destrucción intencional de un nido, mortandades sin causa aparente, retiro con fuego o veneno.
Plataforma del Grupo de Investigación Colmena DAO con el Colectivo Abejas Vivas.
Un mismo hecho recibe nombres distintos según quién lo escriba, y de ese nombre dependen la técnica, el nivel de intervención y el destino. Estas son las definiciones vigentes en los documentos examinados, transcritas para que se vea qué dice cada una.
| Manual técnico de bomberos | «Proceso de reproducción de las colonias». En promedio dos kilos, unas 20.000 abejas. Distingue tres tipos: reproductivo, por evasión y por hacinamiento |
| Procedimiento de bienestar animal | Toma su definición de un manual del Instituto Cántabro de Seguridad y Salud en el Trabajo, 2011 |
| Cartilla del Valle de Aburrá | Lo separa del nido por permanencia: menos de tres días |
| Corporación del oriente antioqueño | «Enjambrazón»: situación temporal, permanencia de pocos días, abejas que abandonan los apiarios |
| Manual técnico de bomberos | Abejas establecidas en un nicho con material sólido —cera con miel, cría y polen—. Su recolección requiere dos etapas: trasiego y recolección |
| Procedimiento de bienestar animal | Toma la definición de la Resolución 1057 de 2010 del Ministerio de la Protección Social |
| Cartilla del Valle de Aburrá | «Nidificación»: permanencia mayor a tres días; atención en tiempo ordinario |
| Corporación del oriente antioqueño | «Establecimiento»: la colonia se instala, se reproduce, produce miel y desarrolla su ciclo en el sitio |
La presencia de material sólido se comprueba mirando. La permanencia de tres días se comprueba preguntando a quien reportó. El ciclo biológico completo no se comprueba en una fachada. Y la remisión a una resolución de 2010 depende de una norma cuya situación jurídica está por verificar.
Por eso un mismo caso puede clasificarse distinto según quién lo mire: un grupo posado cuatro días y sin panales es «colonia establecida» para quien clasifica por permanencia y «enjambre» para quien clasifica por material sólido.
Criterio operativo propuesto por el estudio para discusión interinstitucional: el de material sólido, por ser el único verificable en escena por quien interviene.
| Contexto | Denominación recomendada | Por qué |
|---|---|---|
| Documentos técnicos y mesa interinstitucional | Atención de incidentes con abejas | Cubre los dos objetos. Coincide con lo que ya usan las entidades: el procedimiento distrital se titula Control y recolección de abejas, la política nacional en borrador dice atención de emergencias con abejas y la corporación de Santander, manejo y control de abejas urbanas |
| Cuando hay que nombrar los dos objetos | Enjambres y colonias | Es la fórmula de la propia entidad: su comunicación pública dice «cuando hay enjambres o colonias muy grandes, interviene el grupo BRAE» |
| Comunicación con la ciudadanía | Abejas, a secas | Nadie busca «enjambre». La gente dice panal, colmena, nido o un montón de abejas. En ese registro «colmena» es aceptable como sinónimo reconocible, pero no en el glosario ni en el protocolo |
En apicultura, colmena es la caja que fabrica y maneja el apicultor: el recipiente. Colonia es el conjunto vivo que lo habita: reina, obreras, cría y reservas. Una colmena vacía sigue siendo colmena; una colonia en un muro no está en ninguna colmena.
La distinción no es un preciosismo de vocabulario. Los cuatro documentos institucionales examinados definen colonia, ninguno define colmena, y de esa definición dependen la técnica que se aplica, el nivel de intervención que se activa y quién puede recibir el caso.
Introducir «colmena establecida» como sinónimo añadiría una quinta acepción justo al término que este estudio identificó como divergente entre entidades. Sería crear el problema que se está señalando.
En cambio, en material dirigido a la ciudadanía sí conviene usar la palabra corriente, porque es la que la gente reconoce y busca. La regla práctica: colmena en la comunicación, colonia en el glosario y en el procedimiento.
Distinguirlos es lo primero que decide cómo se actúa: cambian la defensividad, la técnica, el tiempo de la operación y quién debe intervenir. Es también la clasificación en la que los documentos de las distintas entidades no coinciden.
| Característica | Enjambre en tránsito | Colonia establecida |
|---|---|---|
| Ubicación | Expuesto a la intemperie: ramas, postes, faroles, paredes planas | Oculta en cavidades: techos, entretechos, muros, troncos huecos, cajas de contadores |
| Qué se ve | Una masa compacta y colgante, en forma de gota o barba. No hay cera | Solo un orificio de entrada. Los panales están dentro, fuera de la vista |
| Actividad | La mayoría quietas; unas pocas exploradoras volando alrededor | Flujo constante y ordenado de entrada y salida; muchas llegan con polen en las patas |
| Permanencia | Temporal: de unas horas a unos tres días | Permanente: ya se asentó, construyó y se reproduce |
| Defensividad | Menor. Viene cargado de miel y no tiene cría ni reservas que defender | Mayor. Defiende activamente cría, reservas y territorio si se la molesta |
| Qué implica | A menudo se va sola. La captura es sencilla y no requiere abrir nada | La extracción exige abrir la estructura, trasegar panales y localizar la reina |
En el uso corriente se dice «colmena» para hablar de las abejas instaladas en un muro o un techo. En apicultura, sin embargo, colmena es la caja —el recipiente que fabrica el apicultor— y colonia es el conjunto vivo: reina, obreras, cría y reservas.
La distinción no es un preciosismo. Los cuatro documentos institucionales examinados definen colonia, no colmena, y de esa definición dependen la técnica, el nivel de intervención y el destino. Introducir «colonia establecida» como sinónimo añadiría una quinta acepción al término que este estudio ya identificó como divergente entre entidades.
En comunicación con la ciudadanía sí conviene usar la palabra corriente, porque es la que la gente reconoce. En documentos técnicos y en el glosario común, colonia.
La mayoría de la gente no dice «enjambre». Dice un panal, una colmena, un nido, una bola de abejas o un montón de abejas. Y a veces son avispas y no abejas.
Todos esos casos entran por el mismo canal, y quien atiende la llamada hace las preguntas que hacen falta para saber de qué se trata. No hace falta saber el nombre técnico para reportar.
Los dos términos que sí importan aparecen más abajo, y la diferencia entre ellos decide cómo se actúa: un grupo de abejas que va de paso y un nido ya construido dentro de una estructura.
Esta página muestra lo que ve la persona que las encuentra: qué se espera de ella, por dónde entra el caso, qué ocurre después y qué no llega nunca a saber. Las demás páginas de este sitio muestran, en cambio, qué hace cada institución.
| El recorrido | Reconstruido sobre el procedimiento MN-PR12 v02 de la UAECOB y el PM01-PR16 del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, leídos íntegros. |
| La entrada por petición | El propio MN-PR12 dispone que los derechos de petición se atiendan inicialmente por la estación. Es una vía no urgente que casi nadie conoce y que sirve para casos programables. |
| La autorización del propietario | El manual técnico la califica como «la herramienta jurídica que permite que el servicio sea realizado», con formato firmado por bomberos y propietario. La negativa se registra y cierra el servicio. |
| El sellado | El mismo manual precisa que la entidad responde por la extracción, no por la adecuación posterior del inmueble, y que el propietario debe sellar completamente cualquier espacio donde las abejas puedan establecerse. |
| Qué no hacer y primeros auxilios | De la cartilla Identificación y manejo integral de abejas y avispas en el Valle de Aburrá, primera edición de diciembre de 2020. |
| Las cifras de destino | Del PM01-PR16: entre cinco y doce núcleos por apicultor, criterios de sitio verificables, visita previa con formato y seguimiento entre sesenta y ciento veinte días con retiro de custodia. |
Una advertencia sobre la maniobra de succión. La cartilla del Valle de Aburrá la prohíbe expresamente; el manual técnico de bomberos, en cambio, contempla el uso de un dispositivo de extracción de veneno como paso posterior al raspado. Aquí se recoge la instrucción más conservadora. La cuestión es clínica y está pendiente de concepto de la autoridad sanitaria.
Los cinco esquemas por entidad muestran lo que hace cada institución. Este muestra lo que ve quien reporta, que es distinto y suele no mirarse.
Y hace visibles dos cosas que la mesa puede resolver sin presupuesto:
Las dos se corrigen con un mensaje de cierre y una ficha de una cara. No requieren cambiar ningún procedimiento.