Qué es, qué cuesta, qué se pide y qué queda.
Red Internacional de Diseño (enREDo) · Red UxTIC · Colmena DAO — Agosto de 2026 · versión 3
El sector ha visto pasar suficientes promesas tecnológicas. Este documento empieza por lo que el programa no hace, para que lo que sí hace se lea con confianza.
Un programa que promete lo que no puede cumplir se abandona al segundo año, y del descrédito nos toca a todos.
La inteligencia artificial lleva más de una década entrando a la apicultura, mucho antes de que existieran los chats. Cuatro maneras de usarla, ordenadas desde la oficina de la asociación hasta la colmena.
| Dónde | Qué permite hoy |
|---|---|
| En la oficina | Redactar actas y oficios, resumir un pliego de convocatoria de sesenta páginas, ordenar el listado de asociados, preparar una postulación. |
| En el escritorio | Encontrar y comparar lo que se ha investigado sobre un problema; evaluar una oferta comercial antes de comprarla. |
| En el registro | Pasar la libreta a una tabla que sirva para pedir un proyecto o defender una cifra ante una entidad. |
| En la puerta del apiario | Contar los ácaros de una tabla adhesiva con una foto del celular, con un programa libre, gratuito y que funciona sin internet. |
| En la colmena | Sensores de peso y temperatura que avisan de una pérdida súbita; análisis del zumbido para detectar ausencia de reina o preparación de enjambrazón. |
| En el territorio | Identificar flora melífera por fotografía; cruzar clima y floración para planear la cosecha. |
| En el lote de miel | Clasificación de granos de polen al microscopio para respaldar el origen botánico. |
Es el primero del apiario: el conteo de varroa por fotografía. Existe un programa libre y de código abierto, con prueba de campo publicada sobre 204 tablas adhesivas, que cuando hay más de cincuenta ácaros en la tabla cuenta de forma más confiable que la inspección visual de un operario entrenado, y en mucho menos tiempo.2 Corre en un computador corriente, sin instalación y sin conexión.
Con dos condiciones que el propio estudio impone y que este programa convierte en la primera lección: la foto se toma con una cámara de al menos 48 megapíxeles y con luz controlada. Basta una cámara así para toda la asociación. Si la luz cambia, el número cambia.
Y el más vendido es el que menos evidencia independiente tiene: las plataformas de sensores. Existen, funcionan, y las cifras de mejora que publican son de los fabricantes. Distinguir entre esas dos situaciones es, en una frase, de lo que trata este programa.
No es lo mismo que gana la persona. La persona aprende; la que cambia es la organización.
Les llega una oferta con la palabra “inteligencia artificial” y no hay cómo juzgarla.
Los registros están en libretas, en teléfonos y en la memoria de alguien.
Si alguien se va, se va con lo que sabía.
No hay reglas escritas sobre quién puede usar la información de la asociación.
Las decisiones tecnológicas se toman por confianza en quien vende.
Hay quien la evalúa con diez preguntas y una ficha, y recomienda comprar, probar o no comprar.
Hay un formato acordado, con copia, que sirve para pedir un proyecto o defender una cifra.
Al menos dos personas formadas y un procedimiento escrito.
Hay una política de datos aprobada por la junta.
Se toman con evidencia propia.
Y una cosa concreta: un piloto ejecutado en sus colmenas, con su bitácora, que sirve para decidir y para mostrar a un financiador que la asociación sabe experimentar.
Aquí no hay letra pequeña. Lo caro de este programa es el tiempo, y conviene verlo antes de decir que sí.
Las nueve horas de las seis tertulias están dentro de esas 144. Como no son obligatorias, 192 es el itinerario completo: la constancia de cada persona registra las horas que efectivamente cursó, no las que el programa ofreció.
Dónde está el pico, dicho antes y no después
La semana más pesada no es la de clase: son las semanas 20 a 24, las del piloto. Y buena parte de esas horas no son horas de escritorio — es registro incorporado a labores que el apicultor ya hace: si va a revisar la colmena, anotar lo que observa según el protocolo no añade una jornada. Lo verdaderamente adicional son el análisis y el informe de cierre.
Por eso las semanas 20 a 24 no pueden caer en el flujo principal de cosecha. La fecha de inicio se acuerda con ustedes contra el ciclo del territorio, no contra un calendario académico.
Esta cohorte no tiene costo para la asociación. No hay matrícula, ni inscripción, ni cuota de materiales, ni costo por las constancias. Y una advertencia que corresponde hacer antes de que comprometan su tiempo: los costos de operación los asume el programa y todavía no están financiados. Si la financiación no aparece, la cohorte se aplaza y se les dice con la fecha en la mano; lo que no va a ocurrir es que el costo se les traslade a ustedes. Tampoco hay que comprar equipos: todo lo que se usa es libre y gratuito, o se trabaja sobre datos y fotografías que ustedes ya pueden tomar con un celular.
Seis cosas. Ninguna es dinero.
Seis meses, en línea, con una prueba en campo al final. Nueve módulos, y el noveno es el piloto.
| Momento | Qué ocurre | Cuánto |
|---|---|---|
| Sesión en vivo | Discusión, comparación de resultados y trabajo en pantalla. Nunca más de dos horas seguidas. | 2 h |
| Tertulia o laboratorio | Conversación con persona invitada, o laboratorio extendido. Cada quince días. | 1 h 30 |
| Lectura guiada | Material descargable, con guía y tres preguntas. | 2 h |
| Práctica o recolección | Fotografiar una tabla, ordenar registros, buscar tres artículos, ejecutar un flujo. | 2 h 30 |
| Portafolio | Subir la evidencia de la semana con una línea de comentario. | 1 h |
Esta tabla describe la semana más cargada, no todas. La tertulia o el laboratorio caen cada quince días y no todas las semanas traen los cinco momentos completos. El promedio real de las diecinueve semanas de formación es de 7,6 horas, que es la cifra que manda: 144 horas repartidas en diecinueve semanas.
Las seis tertulias traen a alguien de fuera: quien investiga apicultura de precisión, quien construyó una herramienta libre y la regaló, quien trabaja bioacústica, un meliponicultor, alguien de derecho de datos — y, en la semana 19, justo antes de que cada asociación elija qué va a probar, una asociación que compró tecnología y no le funcionó. Esa última es la más difícil de conseguir y la que más enseña.
Las reglas de esas conversaciones están escritas: quien viene declara si tiene interés comercial en lo que va a contar, no hace demostración de producto, no recibe honorario y recibe las preguntas con antelación. Nadie viene a vender nada.
Las tertulias son abiertas y públicas
No son obligatorias para los participantes, aunque vale la pena ir: son la parte del programa donde se oye a alguien de fuera decir lo que un folleto no dice. Y puede asistir quien no esté inscrito en el curso — otros asociados, la junta en pleno, el técnico de la UMATA, la persona de la alcaldía que acompaña el proceso, un apicultor vecino.
Es la manera más barata que tiene la asociación de que el programa no se quede en dos personas. Si de las seis conversaciones la junta solo puede ir a una, que sea la de la semana 19: la de quien compró tecnología y no le funcionó.
La actividad que más enseña es la más sencilla, y va en la semana 3
Cada participante recoge la tabla adhesiva de una de sus propias colmenas, la fotografía siguiendo un protocolo y la sube. A la semana siguiente se cuentan los ácaros con el programa libre y se compara con el conteo a ojo.
Ahí se descubren dos cosas de golpe: que el programa cuenta mejor que el ojo cuando hay muchos ácaros, y que dos fotos de la misma tabla con luz distinta dan resultados distintos. La segunda lección vale más que la primera, y es la que ordena todo lo que viene después.
Cada asociación prueba una cosa durante cinco semanas, con un protocolo escrito antes de empezar y una bitácora igual para todas.
Los seis valen igual: se evalúa la decisión, no si la tecnología funcionó
El piloto puede ser sobre imágenes, sonido, sensores, datos de producción, territorio o gestión de la asociación. Y también puede ser un piloto de registro: “durante doce meses vamos a anotar bien, porque hoy no tenemos con qué responder la pregunta”.
El piloto puede concluir que no conviene usar inteligencia artificial. Y eso no baja la nota.
Se evalúa el protocolo, el registro y la calidad de la decisión — nunca si la tecnología funcionó. Si se calificara el éxito, se enseñaría a maquillar resultados, y de esos el sector ya tiene de sobra.
Y el corolario, que también se aplica: un piloto que sí funcionó pero cuyo protocolo se cambió sobre la marcha sin registrar qué, cuándo y por qué, vale menos que uno detenido con su bitácora completa. Una asociación que prueba y decide no comprar demostró capacidad y ahorró plata.
Los datos se quedan en la asociación. El programa no pide que nos entreguen sus registros ni los sube a ninguna plataforma nuestra. Cada participante trabaja con la información de su propia organización, en su propio computador. Lo que circula en el grupo son los aprendizajes y los métodos, no la información.
Lo que no sale nunca, ni siquiera entre participantes: la ubicación de los apiarios, los datos personales de los asociados, los precios pactados y los nombres de compradores. Publicar dónde están las colmenas no es transparencia: es un catálogo para el ladrón. Cuidado también con las fotografías tomadas con la ubicación activada, que la llevan escondida adentro.
Quién responde: la entidad responsable del tratamiento de datos es la Red Internacional de Diseño (enREDo), entidad sin ánimo de lucro. Rige la Ley 1581 de 2012 y la Política de datos y habeas data v1.0, vigente desde el 24 de julio de 2026.3
Qué se publica: lo decide la asociación, en tres niveles — con su nombre, sin su nombre, o solo para uso interno. La autorización se firma al ingresar al piloto, no al terminarlo, por una razón concreta: si se pidiera al final, se pediría cuando ya se sabe el resultado, y nadie autoriza publicar su fracaso.
Y un derecho que conviene conocer: una asociación puede negarse a que sus resultados se publiquen sin que eso afecte a nadie ni la saque del programa. Si negarse costara algo, la autorización no sería voluntaria.
Borradores de cartas y correos · resúmenes · traducciones · ordenar listas · contar ácaros en una foto · registrar una inspección · guardar una serie de peso.
Lo que se arriesga aquí es tiempo.Todo lo que lleve cifras, normas, plazos, precios o compromisos · una respuesta a una entidad pública · una alerta de sensor · la interpretación de un conteo de varroa · una recomendación de cosecha.
Lo que se arriesga aquí es la credibilidad de la asociación y el bienestar de la colmena.A quién se admite o se expulsa · a quién le llega un apoyo o un cupo · el diagnóstico sanitario oficial y su reporte al ICA · declarar el origen o la calidad de un lote · fijar el precio de compra · sanciones y conflictos entre asociados.
Lo que se arriesga aquí es el ingreso o la permanencia de una persona, y eso no se devuelve.Tres reglas de aplicación: medir no es diagnosticar · ante la duda entre dos colores, se aplica el más restrictivo · la responsabilidad no se traslada al programa, porque “lo dijo la inteligencia artificial” no es una explicación ante una asamblea.
Es en línea, y sabemos lo que eso significa en la ruralidad. En la Orinoquía el índice de brecha digital es de los más altos del país y la cobertura eléctrica rural no alcanza el 80 por ciento.1
Nodo presencial, que es lo que recomendamos. En vez de que cada quien se conecte desde su casa con la señal que tenga, la asociación reúne al grupo en un solo lugar con conexión —la sede, la alcaldía, una universidad, la casa de la cultura— con una persona que acompañe.
Y una regla que se anuncia al inscribirse: nadie pierde el programa por conexión. Los materiales se descargan, las sesiones se graban, y si se cae del todo hay una llamada de quince minutos que reemplaza la sesión.
Cada persona: constancias de los módulos que aprobó, verificables con un código. La constancia dice exactamente esto y nada más: que completó las actividades del módulo, presentó la evidencia prevista y esa evidencia fue valorada según el instrumento declarado. No afirma que la persona “adquirió una competencia”, porque hoy no hay institución garante que pueda respaldar esa afirmación. Es verificable, es cierta, y no se cae si alguien la examina.
La asociación: su expediente —problema, datos, piloto, bitácora, resultados, decisión y plan a doce meses— y al menos un activo que se queda: un protocolo de registro, un conjunto de datos documentado, un tablero, un flujo automatizado o su política de datos. No solo un archivo en PDF.
No es la primera vez que formamos a nadie.
La Red Internacional de Diseño (enREDo) organizó Bibliotic entre 2009 y 2014 —seis ediciones consecutivas—, el encuentro de bibliotecas, archivos y museos en tecnologías de la información. En 2012 fundó la Red UxTIC, que hoy articula instituciones de Colombia, Ecuador, Argentina, Bolivia, El Salvador y Cuba.
En 2025 dictamos dentro de los diplomados de inteligencia artificial que la Universidad Militar Nueva Granada ofreció al Ministerio de Defensa Nacional: análisis estratégico y toma de decisiones, y arquitectura empresarial e IA aplicada. La docencia fue nuestra; el diplomado, de la universidad. También hemos dictado formación en cadena de bloques a especializaciones de posgrado con economistas, comunicadores, abogados y contadores.
En apicultura no llegamos de visita. El Grupo de Investigación Colmena DAO está registrado ante el sistema nacional de ciencia en el área de Ciencias Agrícolas, con código COL0251935 y ficha pública consultable.4 Ese registro declara qué se investiga y quién responde; no es una evaluación de resultados, y esa todavía no la hemos pasado — lo decimos aquí porque es exactamente el tipo de distinción que este programa enseña a exigir.
Somos aliados del Clúster de Bioeconomía y Apicultura de Casanare, y Córdoba (Argentina) es el segundo territorio del proyecto. Hoy acompañamos a cerca de 750 apicultores en procesos de transferencia y formación.
Declaración de intereses, al frente y no en letra pequeña
Quien coordina este programa también desarrolla herramientas para el sector: registro de apiarios, sellos de verificación y trazabilidad. Eso crea exactamente el conflicto de interés que el programa enseña a detectar en otros. Por eso, tres reglas escritas:
1. Las herramientas de nuestro propio ecosistema no se usan como caso de estudio en el módulo de evaluación de proveedores. Ahí se evalúan ofertas de terceros. 2. Si una asociación decide, por su cuenta, pilotear una de nuestras herramientas, la tutoría de ese piloto la hace alguien externo al equipo que la desarrolla. 3. El interés se declara en la primera sesión, en voz alta, con las mismas palabras que les exigimos a las personas invitadas.
Y una precisión de lenguaje: Colmena DAO impulsa este programa, no lo patrocina. No hay transferencia de recursos de un tercero. Si en el futuro la hay, diremos la fuente y el monto.
Lo que sí es nuevo es este programa en particular —seis meses, con piloto de campo—, y por eso su cohorte tendrá un acompañamiento más cercano y sus opiniones cambiarán la versión siguiente. La experiencia formando no es nueva; el formato sí.
Cinco condiciones. Si pueden marcar la mayoría, tiene sentido que conversemos.
Lo que no hace falta: no hace falta saber de inteligencia artificial, porque el programa empieza por ahí. No hace falta tener buenos datos: si no los tienen, ese puede ser justamente el piloto. Y no hace falta que cada quien tenga buena conexión en su casa: para eso está el nodo presencial.
No pedimos una decisión en asamblea. Pedimos una conversación de una hora con la junta, para revisar si el problema que quieren resolver encaja y si el calendario cabe en su año.
En esa conversación les pedimos una sola cosa: que expliquen su problema en tres minutos, sin diapositivas — qué pasa, por qué importa, cómo lo hacen hoy, qué quieren comprobar y qué decidirían con el resultado.
Si después de esa conversación deciden entrar, lo que se firma es una carta corta: las personas, un problema propio, disposición a trabajar con sus registros, autorización y seguimiento.
doi.org/10.3390/agriculture15090969. Estudio de campo sobre 204 tablas adhesivas, con correlación de 0,98 a 0,99 frente al conteo control. El programa es VarroDetector, libre y de código abierto.Lo primero no es la tecnología. Es una conversación.
Red Internacional de Diseño (enREDo) · entidad sin ánimo de lucro · Bogotá, Colombia
Programas Red UxTIC y Colmena DAO · coordinacion@uxtic.co · colmenadao.com
Agosto de 2026 · versión 3
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Si algo de lo que aquí se dice no se cumple, dígannoslo. Un programa que enseña a exigir evidencia tiene que aceptar que se la exijan.